



San Vicente puso en funcionamiento el primer Laboratorio de Triquinosis en un espacio, emplazado en la Escuela Agraria 1 y que surge como una herramienta técnica estratégica para la prevención de enfermedades zoonóticas y el fortalecimiento de la producción porcina local.
Hasta la puesta en marcha de esta unidad, los productores y elaboradores de la región debían remitir sus muestras a laboratorios fuera del partido. La apertura de este centro propio permitirá descentralizar los controles, agilizar la tramitación administrativa y garantizar que los productos derivados lleguen al consumidor con los estándares sanitarios correspondientes de manera más rápida y eficiente.
El laboratorio cumple una doble función: por un lado, actúa como un filtro de seguridad alimentaria para la comunidad y, por otro, se constituye como un soporte fundamental para el desarrollo rural. La triquinosis es una enfermedad parasitaria transmitida por el consumo de carne de cerdo infectada que no ha sido analizada; por ello, contar con un punto de testeo local es vital para minimizar riesgos


