El Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires ratificó de forma oficial que mantendrá la atención médica universal y gratuita en todos sus hospitales públicos, marcando una postura de firme rechazo frente al decreto impulsado por el Gobierno nacional que habilita a las jurisdicciones a cobrar por los servicios sanitarios a los extranjeros no residentes.
Las autoridades bonaerenses calificaron la iniciativa nacional como una medida "distractiva" y de "nulo impacto fiscal". Según los registros estadísticos del sistema sanitario provincial, la población de extranjeros en condición de residencia transitoria, temporaria o precaria representa apenas el 0,5% del total de las consultas médicas anuales, lo que demuestra que este sector no genera un gasto significativo ni desestabiliza el presupuesto de los centros de salud locales.