


Las principales petroleras del país —con la excepción de YPF— comenzaron a aplicar incrementos de entre el 2% y el 5% en los precios de los combustibles, con variaciones según la región.
La medida responde al repunte del precio internacional del barril de crudo, que trepó a US$ 105, lo que motivó a las compañías que operan en la Argentina a actualizar sus valores. Por el momento, la petrolera estatal mantiene congelados sus precios en los surtidores, aunque no se descarta que se acople a la decisión del resto del mercado en el corto plazo.
Debido a que la suba se instrumentó en la última semana de septiembre, su impacto inflacionario se dividirá en dos períodos mensuales.
Axion: $2.247
Puma: $2.213
Shell: $2.208
YPF: $2.159