

Las iniciativas impulsadas por el gobernador Axel Kicillof para crear una empresa estatal de medicamentos y poner en marcha un sistema unificado de salud lograron destrabarse en la Legislatura provincial, tras obtener despacho favorable en la Comisión de Salud Pública del Senado.
El paquete legislativo apunta a transformar estructuralmente la gestión de la salud en la provincia a través de dos ejes principales: Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense S.A.: Busca dotar al Estado provincial de capacidad propia para la investigación, desarrollo y producción de medicamentos, vacunas e insumos médicos. Contempla la adquisición directa de materias primas y la comercialización de productos, con el objetivo de reducir la dependencia de proveedores privados y mejorar las condiciones de compra públicas. Funcionará bajo la órbita del Ministerio de Salud con participación estatal mayoritaria. Sistema Integrado de Salud de la Provincia de Buenos Aires (SIPBA): Su propósito es articular los distintos subsectores sanitarios (hospitales públicos, clínicas privadas, obras sociales, municipios y trabajadores). Busca reducir la fragmentación del sistema, establecer mecanismos de coordinación bajo rectoría estatal y facilitar el intercambio seguro de información mediante plataformas informáticas compatibles.
El avance se produjo exactamente un mes después de que ambos expedientes quedaran empantanados en la misma comisión —presidida por el senador del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), Pedro Borgini—.
El freno de Mario Ishii: En aquella oportunidad, el oficialismo no consiguió imponer su mayoría debido a la negativa del exintendente de José C. Paz, quien reclamó que antes se trataran sus proyectos para declarar la emergencia alimentaria y sanitaria en el territorio bonaerense.
Votos determinantes: La postura de Ishii bloqueó la votación, impidiendo alcanzar el desempate en un escenario donde los bloques opositores ya habían anticipado su rechazo tras la exposición del ministro de Salud, Nicolás Kreplak.
Con el despacho favorable obtenido, los proyectos quedaron en condiciones de continuar su recorrido parlamentario.
El resultado marca un nuevo capítulo en las negociaciones dentro del peronismo bonaerense, donde las tensiones y diferencias entre los distintos sectores internos volvieron a quedar expuestas durante el tratamiento de la agenda sanitaria.