


El panorama educativo de la provincia de Buenos Aires atraviesa un escenario de alta complejidad marcado por la tensión salarial y el impacto financiero en las instituciones. Por un lado, el acuerdo paritario del 6% acordado entre la administración de Axel Kicillof y los sindicatos mayoritarios generó rechazo en sectores disidentes, traduciéndose en un paro convocado por SUTEBA Multicolor que tuvo un acatamiento dispar en distritos como San Vicente y Presidente Perón.
Por otro lado, la Dirección General de Cultura y Educación autorizó un incremento en los aranceles de los colegios privados subvencionados del 3% para noviembre y otro 3% para diciembre. La medida impacta en más de 1,3 millones de alumnos distribuidos en unos 5.000 establecimientos con aportes estatales, llevando los topes para nivel Inicial y Primario a $39.210 y $40.380, respectivamente.
El reclamo del sector privado: "El aumento no alcanza"
A pesar de la suba autorizada, desde el sector privado manifestaron su descontento. Martín Zurita, secretario ejecutivo de AIEPA, advirtió que las instituciones arrastran un desfasaje del 25% entre la suba de los costos operativos y los topes permitidos. Los directivos explicaron que las paritarias se aplican de inmediato, mientras que los aranceles demoran en regularizarse, lo que pone en riesgo la previsibilidad financiera de cara al receso de verano.