


El Gobierno nacional avanzó con la reestructuración del IOSFA al oficializar, mediante decreto, la disolución del organismo y la creación de dos nuevas obras sociales: la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) y la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG). La decisión apunta a frenar el colapso operativo y financiero del sistema sanitario que brinda cobertura al personal militar y de seguridad.
La medida responde a una crisis de extrema gravedad: el IOSFA arrastra un pasivo auditado cercano a los 200.000 millones de pesos, producto, según el Ministerio de Defensa y la Jefatura de Gabinete, de irregularidades administrativas y un desequilibrio estructural acumulado en gestiones anteriores. El esquema previo comprometía la atención médica de más de 500.000 beneficiarios en todo el país.
En el nuevo esquema, la OSFA quedará bajo la órbita del Ministerio de Defensa y atenderá al personal militar en actividad, retirados, civiles de las Fuerzas Armadas y sus grupos familiares. En tanto, la OSFFESEG dependerá del Ministerio de Seguridad y brindará cobertura a efectivos de la Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval Argentina. Ambas entidades funcionarán como organismos autárquicos, con personería jurídica y administración propia.
El decreto establece además un blindaje financiero para evitar futuros desvíos: el 80% de los ingresos deberá destinarse obligatoriamente a prestaciones médico-asistenciales; hasta un 8% podrá utilizarse para gastos administrativos; y el 12% restante solo podrá asignarse a otras prestaciones sociales una vez garantizada la cobertura de salud. También se fijaron estrictos requisitos de idoneidad para los directorios y auditorías permanentes de la SIGEN.


