



A 11 años de la primera movilización de Ni Una Menos, miles de personas participaron este miércoles de una nueva marcha en las inmediaciones del Congreso Nacional y luego en Plaza de Mayo. La convocatoria, que se replicó en distintos puntos del país, tuvo como eje la consigna “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos” y volvió a poner en agenda la lucha contra la violencia de género, los femicidios y los crímenes de odio.
El acto central, previsto inicialmente para las 17, comenzó cerca de las 18:30 con la lectura de un documento consensuado por las organizaciones feministas que integran el movimiento. Allí se expresó un fuerte rechazo al ajuste económico y a lo que definieron como un “vaciamiento” de las políticas públicas destinadas a prevenir y erradicar la violencia por motivos de género. “¡Contra el ajuste sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas, vivas, libres y desendeudadas nos queremos! ¡Basta de femicidios, lesbicidios, travesticidios y crímenes de odio! El Estado es responsable”, fue una de las principales consignas leídas durante la jornada.
El texto también renovó el pedido de justicia por los recientes femicidios de Agostina Vega, Dulce Candia y Noelia Romero. En particular, las organizaciones hicieron foco en el caso de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba. “Estamos conmovidas por el femicidio de Agostina Vega y exigimos la renuncia del ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros y la destitución de los fiscales Raúl Garzón e Iván Rodríguez por la desidia organizada del Poder Judicial que la desprotegió y garantizó la impunidad. Este caso sintetiza las violencias institucionales a las que nos somete el Estado”, señalaron.