


El presidente Javier Milei expuso ante la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, en una presentación donde combinó el reclamo histórico por la soberanía de las Islas Malvinas, cuestionamientos severos al funcionamiento del organismo y una defensa de su agenda económica y geopolítica.
El mandatario ratificó que "Malvinas es para nosotros una causa nacional" y exigió al Reino Unido reanudar las negociaciones bilaterales para buscar una solución pacífica. Entre los puntos destacados de su planteo se encuentran: Brecha entre resoluciones y aplicación: Señaló que existe una distancia profunda entre las decisiones internacionales y su aplicación real, recordando la resolución 3149 de la Asamblea General aprobada hace 50 años. Rechazo a la explotación petrolera: Cuestionó las acciones unilaterales británicas en el área en disputa, hizo mención específica al proyecto Sea Lion y reafirmó el rechazo argentino a las licencias otorgadas para la extracción de hidrocarburos en la Cuenca Malvina Norte.
En otro tramo de su discurso, que constituyó la actividad central de su visita, Milei apuntó con dureza contra la estructura y la efectividad de las Naciones Unidas: Falta de consecuencias: Sostuvo que el organismo ha perdido autoridad debido a que sus resoluciones carecen de impacto práctico ("No faltan palabras ni resoluciones, lo que falta es que tengan consecuencias"). Crítica a la burocracia: Calificó a la organización de "inútil" y cuestionó el crecimiento sostenido de su estructura burocrática.
El jefe de Estado también dedicó parte de su intervención a exponer los lineamientos de su gestión y su política exterior: Desarrollo económico y energético: Defendió las bases del capitalismo de libre empresa, destacó el potencial productivo de Vaca Muerta y planteó la ambición de posicionar a la Argentina como un actor relevante en el desarrollo de la inteligencia artificial. Política exterior: Ratificó el alineamiento internacional de su gobierno con Estados Unidos e Israel y reiteró sus críticas hacia el régimen iraní.