


En una reciente entrevista concedida a LN+, el presidente Javier Milei analizó el panorama macroeconómico de la Argentina, defendió los pilares de su gestión y comenzó a perfilar las expectativas políticas de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Negación de la recesión: El mandatario rechazó enfáticamente que el país atraviese una recesión, calificando el momento actual como una "desaceleración del ritmo de expansión". Críticas al discurso opositor: Señaló que quienes cuestionan el rumbo económico intentan "meter terror en la gente para frenar la actividad económica". Consumo en máximo histórico: Aseguró que el nivel de consumo se encuentra en máximos históricos, aunque reconoció que lo que se está modificando es la modalidad de consumo de la sociedad. Creación de puestos de trabajo: Afirmó que durante su gestión se han creado más de 500.000 nuevos empleos. Informalidad laboral: Atribuyó el incremento del trabajo informal a las nuevas modalidades de contratación adoptadas a partir de la pandemia. Defensa del modelo: Descartó rotundamente modificar su programa económico ante las bajas de actividad en ciertos sectores, reafirmando su apuesta por la apertura económica y la eliminación de protecciones estatales. Tensión financiera: Reconoció que existe un proceso de dolarización de carteras y que el riesgo país se ubica por encima de los 600 puntos. Factor político: Atribuyó estas fluctuaciones principalmente a la incertidumbre electoral sobre el rumbo político que podría adoptar el país después de los próximos comicios. Confianza en el electorado: Manifestó su optimismo de cara al futuro y afirmó que "el 70% de los argentinos no quiere volver a eso", en alusión directa al peronismo. Disputa de modelos: Consideró que las elecciones de 2027 plantearán una "oportunidad maravillosa" para que la ciudadanía elija entre dos modelos económicos completamente opuestos, expresando plena confianza en la continuidad de su programa de gobierno.