


Durante el reciente fin de semana largo, aproximadamente 1.500.000 turistas recorrieron los distintos destinos del país. Si bien esta cifra representa un crecimiento del 3,5% en comparación con el mismo período del año anterior, la reducción en la cantidad de días que cada viajero pasó fuera de casa terminó por debilitar el impacto económico global.
De acuerdo con el relevamiento difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el flujo total alcanzó las 1.490.400 personas. No obstante, el comportamiento de los consumidores estuvo condicionado por economías familiares ajustadas, lo que se tradujo en una preferencia por escapadas de cercanía, reservas de última hora y un consumo muy selectivo.
A pesar de que cada visitante gastó más por jornada en términos reales, la contracción en el tiempo de permanencia provocó que el movimiento financiero total sufriera un descenso real del 2,2% frente al año pasado. Esta tendencia confirma el auge de las llamadas "escapadas breves", diseñadas para disfrutar del feriado sin estirar la estadía, lo que a su vez condicionó la facturación de los prestadores turísticos.
El movimiento no fue homogéneo en todo el país; algunos puntos clave registraron un dinamismo sobresaliente mientras que otros mostraron cifras más discretas: Córdoba: Logró niveles de ocupación de entre el 80% y el 88%, fuertemente impulsada por la tradicional Fiesta Nacional de la Cerveza en Villa General Belgrano. Tucumán: Destacó con un 99% de reservas en localidades como San Javier, Monteros y Tafí Viejo, traccionado por la Fiesta Nacional e Internacional del Caballo en Trancas. Santa Fe: Promedió más del 78% de ocupación provincial (85% en su capital) gracias al Harlem Festival, generando un impacto económico de $21.759 millones. Buenos Aires y CABA: La Ciudad Autónoma de Buenos Aires recibió a más de 120.000 turistas con una ocupación hotelera del 80% e ingresos directos por $37.000 millones. Por su parte, Mar del Plata y la Costa Atlántica reportaron un repunte gracias a las contrataciones de última hora que elevaron las reservas iniciales (que rondaban el 45% y 50%). Patagonia y Cuyo: Bariloche (Río Negro) y Puerto Madryn (Chubut) operaron con un 80% de ocupación, en tanto que Mendoza alcanzó un promedio del 83% en sus principales polos enoturísticos y de montaña. Menor movimiento: En el otro extremo, regiones como Posadas (Misiones), con un 26,7%, y la provincia de Chaco, con un promedio del 40%, exhibieron un flujo turístico considerablemente más moderado.