

La actividad económica de la provincia de Buenos Aires ingresó formalmente en recesión técnica tras registrar una contracción interanual del 0,9% y una baja mensual del 1,2% en septiembre. Con estos números, el distrito productivo más importante del país encadenó dos trimestres consecutivos a la baja, un escenario complejo que genera profunda preocupación a nivel federal por su alto impacto en el Producto Bruto Interno (PBI) argentino.
El ministro de Economía de la Provincia, Pablo López, atribuyó esta crisis a las medidas de la administración nacional, señalando una fuerte destrucción de empleo e ingresos que derivó en la quadruplicación de la mora familiar, afectando a 5,8 millones de personas en todo el país.
"La mora de las familias es el resultado de un modelo nacional que destruye empleo e ingresos. El IVA es un espejo del consumo; once meses de caída consecutiva reflejan el mal panorama de la economía real", enfatizó el funcionario.
Asimismo, López cuestionó los desbalances fiscales y el reparto de recursos: Aportes vs. Recepción: En lo que va del año, la provincia de Buenos Aires aportó 69 billones de pesos (36% de la recaudación nacional) y recibió apenas 13 billones (7%). Distribución central: La Nación se apropió de 133 billones de pesos (70%), lo que, según la cartera económica provincial, implica el abandono de funciones esenciales por parte del Estado central.